Los antibióticos se deben utilizar solo en caso de infecciones bacterianas. Los antibióticos no son eficaces contra infecciones por virus u hongos ni se deben usar para combatir procesos como rinosinusitis, dolor de garganta, bronquitis o dolor de oídos es. A menudo su uso es innecesario ya que en la mayoría de los casos nuestro sistema inmunitario es capaz de vencer tales infecciones.
Las bacterias cambian y se vuelven resistentes a los antibióticos usados para tratar las infecciones que ellas causan. En muchas ocasiones, esto es debido a un uso inadecuado de los antibióticos.
El uso equivocado o incorrecto de los antibióticos puede hacer que las bacterias se vuelven resistentes frente a futuros tratamientos. Esto representa un riesgo para la salud, y no sólo para la persona que ha tomado los antibióticos de forma inadecuada: se puede transmitir también a cualquier otra persona que pudiera contraer la bacteria resistente más adelante.
Beba abundantes líquidos y alivie los síntomas con otros medicamentos que puedan adquirirse sin receta. Espere un tiempo para ver cómo evoluciona.
Tomar antibióticos no reducirá la intensidad de sus síntomas ni le ayudará a encontrarse mejor antes.
Recuerde: los antibióticos no son eficaces contra los resfriados ni la gripe.
Si los síntomas persisten o ante cualquier duda, es importante que consulte a su médico. Si realmente tiene, o piensa que tiene una infección grave, consulte a su médico.
Consulte a su médico en caso de que:
- Sea una persona mayor de 65 años
- Padezca asma o diabetes
- Sufra alguna enfermedad pulmonar (p. ej., bronquitis crónica, enfisema, enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
- Tenga problemas cardíacos (p. ej., infarto de miocardio previo, angina de pecho, insuficiencia cardíaca crónica)
- Tenga algún problema médico que le cause inmunosupresión
- Esté tomando medicamentos que supriman el sistema inmunitario (p. ej., esteroides, quimioterapia para el cáncer o ciertos fármacos utilizados para suprimir las funciones de la glándula tiroides)
Compre siempre los antibióticos con receta y tómelos como le prescriba el médico. No los guarde para usarlos más adelante.
Cada tratamiento antibiótico es diferente, no tome antibióticos sobrantes de tratamientos previos.
Cada tratamiento es individual, no comparta los antibióticos sobrantes con otras personas.
Utilice los antibióticos de forma responsable y aumentará el efecto sobre los microorganismos, mejorará su enfermedad más rápidamente, contribuirá al ahorro económico, y… en definitiva, salvará vidas.
La adecuada utilización de los antibióticos de manera individual repercute en beneficios para toda la población.
Recuerde: todos somos responsables de conseguir que los antibióticos sigan siendo eficaces.
- Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones bacterianas. No curan enfermedades causadas por virus como el resfriado y la gripe.
- Utiliza los antibióticos sólo cuando tu médico te los recete.
- Toma siempre el tratamiento completo, aun cuando te sienta mejor.
- Nunca utilices los antibióticos que te sobraron.
- Nunca compartas antibióticos con los demás.
- Para prevenir las infecciones lávate con frecuencia las manos, evitando el contacto con personas enfermas y manteniendo tus vacunas al día.
- El uso adecuado de los antibióticos permitirá que continúen siendo eficaces y evitará la resistencia a los antibióticos.
- La resistencia a los antibióticos es un problema mundial porque las infecciones provocadas por bacterias que se vuelven resistentes son muy difíciles de tratar, provocando que las estancias hospitalarias se prolonguen y aumentando la mortalidad.